"Creo que la única opción que tiene alguien como yo sería acabar con su vida", decía Héctor Sandarti durante su adolescencia cuando los problemas personales lo tuvieron al borde del suicidio. Así lo expresó en una entrevista con Yordi Rosado en la que señaló que ver a su madre llorar por los conflictos que él mismo ocasionaba lo que llevó a reflexionar sobre qué quería hacer con su vida.

Sandarti vivió una etapa de su vida muy complicada, tras la muerte de su padre tuvo la obligación de conservar la beca en su escuela para continuar estudiando. "Un día mandan llamar a mi mamá y el director, enfrente de mí, le dice: 'Héctor este año no lo gana, su nivel académico es bajísimo, hay que hacer algo extraordinario porque si no saca tal calificación puede perder la beca o hasta lo podemos expulsar'", relató el conductor sobre el día en el que se enfrentó a sus problemas.

El guatemalteco explicó que además de lo que estaba atravesando respecto a la parte académica no podía aceptarse como era, esto influyó mucho para que los contratiempos crecieran. "Mi personalidad no me ayudaba, quería ser todos menos yo", menciono. Estas diferencias sumado a lo que pasó con su mamá, quien lloró suplicándole al director que le dieran otra oportunidad, lo llevó a pensar que su único camino era quitarse la vida.

"Regresamos a la casa los dos en silencio, le hice una carta a mi mamá pidiéndole perdón por ser yo. 'Te pido perdón por el hijo que tuviste'. Una carta fuertísima, donde le enumeraba todas las cosas en la que yo era malo, soy mal estudiante, soy tímido, no tengo amigos", añadió refiriéndose al escrito que iba a dejar tras su suicidio algo que lo hizo reflexionar sobre la manera en la que estaba haciendo las cosas.

Finalmente su situación cambió y optó por darle un giro a su vida, no sólo por él si no por su mamá, esta decisión lo llevó a concentrarse en lo que realmente quería y actualmente es una figura reconocida, ha conducido diferentes programas, entre ellos, algunos en Estados Unidos que se centran en el público latino. "Pensé tengo de dos: o cambio y me convierto en otra persona o termino la historia de este güey, o sea, me mato", sentenció.

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