Orgulloso se le vio en Las Vegas la semana recién pasada. Por los buenísimos momentos que disfrutó junto a sus hijos Evaluna, Mau y Ricky y su yerno Camilo, quienes están pasando por extraordinarios períodos en sus carreras artísticas.
Satisfecho a más no poder, además, por haber ganado por primera vez en más de tres décadas de carrera un premio Grammy Latino -por su tema "Dios así lo quiso", que interpreta con Juan Luis Guerra 4.40, en la categoría "Mejor Canción Tropical"-, Ricardo Montaner regresó a su su hogar para descansar antes de lanzarse en su nueva gira.
El "remanso", como califica Montaner a su amplia casona en Sunny Isles Beach (Florida), es sin duda su lugar favorito y donde cohabita con su esposa Marlene, sus hijos, más de algún amigo que cae de visita y... uno de los anfitriones y, seamos honestos, el verdadero dueño de casa: Bruno, su pastor inglés.
Como quien hace posesión de territorio, Bruno se instaló en uno de los lugares más sagrados que pueda Montaner en su casa: su lado de la cama matrimonial que comparte con Marlene.
Y nadie lo pudo mover durante un tiempo, hasta que Montaner quiso dejar el testimonio gráfico de la dificultad que tendría para descansar donde le corresponde. "¿Y adónde me toca dormir?", se preguntó en su cuenta de Instagram el cantante. Las respuestas de sus seguidores, obviamente, no se dejaron esperar: "En el piso", "En el sofá", "Afuera" y varias recomendaciones de tolerancia y paciencia.
Lo que queda en evidencia es que claramente Bruno tiene acceso a todos los rincones del hogar, de los que por cierto hace uso. Como también se pudo comprobar cuando Montaner regresó desde Las Vegas y se encontró al pastor inglés esperándolo en su rincón favorito: la cocina.