El 2 de junio de 1953 se celebró la coronación de la reina Isabel II, con tan solo 25 años de edad, tras la repentina muerte de su padre, Jorge VI, a causa de un cáncer de pulmón que le quitó la vida a los 56 años, una muerte que la soberana tuvo que sufrir en silencio, ya que no es buen visto que un monarca lloré o se quiebre en público.

Más de 8 mil invitados en la Abadía de Westminster presenciaron el histórico momento llenó de tradiciones centenarias y las imponentes joyas de la corona. En las calles de Londres, otro tumulto de gente celebraba la ceremonia, la cual fue transmitida por televisión; la primera coronación de un británico en ser televisada.

Isabel II fue coronada a la edad de 25 años

La ceremonia empezó con una procesión que incluía a varios jefes de Estado y nobles, tanto británicos como extranjeros, partiendo del Palacio de Buckingham y atravesando las calles de Londres hasta llegar a la Abadía de Westminster, donde tendría lugar la ceremonia de coronación, mismo recorrido hará este sábado 6 de mayo el rey Carlos III (74).

LA coronación fue muy polémica al ser la primer en transmitirse en televisión
Según diarios británicos, más de 30 mil personas se concentraron en las calles de Londres

Tras realizar una plegaria, Isabel se sentó en el trono del altar y los obispos le entregaron los objetos religiosos (la Biblia, una patena y un cáliz) y los símbolos del poder real: la corona de San Eduardo, las espadas y cetros ceremoniales y el orbe real. El arzobispo de Canterbury le colocó la corona y la bendijo, tras lo cual recibió homenaje de sus familiares cercanos incluido su esposo, el príncipe Felipe.

La ceremonia tuvo lugar en la Abadía de Westminster
La familia real en el balón del Palacio de Buckingham

Tras la ceremonia empezó la procesión de regreso al Palacio de Buckingham. El recorrido pasó por algunos de los lugares más icónicos de Londres en una ruta de 8 kilómetros y terminó con una exhibición aérea sobre Buckingham. Al llegar al palacio, como marca la tradición, la nueva reina y su consorte salieron al balcón a saludar a la multitud, como tantas veces repetirían a lo largo de su reinado; el cual ha sido considerado como el más largo de la historia del Reino Unido.

El entonces príncipe Carlos con su rostro cansado tras la ceremonia
Miembros de la Real Escuela de Costura usan hilo de oro para bordar la túnica de la reina con espigas y ramas de olivo
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