Secciones
REALEZA BRITÁNICA

El desaire que sufrieron Meghan y Harry en su última actividad con la realeza

Los Sussex concurrieron al servicio del Día de la Commenwealth poco tiempo después de abdicar a la corona en 2020 y fueron humillados por funcionarios reales.

CELEBRIDADES

·
Los Sussex vivieron una incomodidad en Westminster.

Tom Bower no solo se dedica a contar historias que dejan mal parados a Meghan y Harry en su controvertido libro "Revenge: Meghan, Harry and the War between the Windsors". Hay otras en donde los duques de Sussex quedan como víctimas de la familia real.

El escritor dedicó un capítulo al incómodo último momento de la pareja como integrantes de la realeza. Ocurrió en el Día de la Commonwealth, celebrada en la Abadía de Westminster en 2020, el año que los Sussex abdicaron a la corona.

El evento era su compromiso final como integrantes de la realeza junto con la Reina Isabel II, el Príncipe de Gales y los duques de Cambridge. Según Bower, hubo una "discusión monumental" luego que funcionarios del palacio decidieran humillar públicamente a Harry y Meghan.

Bower escribió: "La realidad los golpeó dos días después, el 9 de marzo. Una discusión monumental estalló después de que le dijeron a Harry que él y Meghan no podían unirse a la procesión de la familia a través de la Abadía de Westminster para el Servicio Anual del Día de la Commonwealth. Aunque el orden de servicio incluía a Harry y Meghan caminando detrás de la Reina, los funcionarios del Palacio revisaron su decisión. Sospechando de los Sussex, decidieron humillarlos públicamente".

La narración de Bowen detalla que "le dijeron a Harry que después de haber renunciado a sus deberes reales, él y Meghan se sentarían y esperarían con la congregación. La perspectiva de la imagen televisada de su aislamiento en la Abadía los horrorizó. También estaban conscientes del antagonismo con Kate y William. El hermano mayor de Harry no les había ofrecido una bienvenida fraternal y Kate estaba completamente distante con su cuñada".

"Para ponerle fin a la disputa, William y Kate acordaron que ellos también esperarían con Harry y Meghan. Mientras los demás miembros de la familia real ingresaban a la Abadía, las relaciones desgastadas de los Sussex y los Cambridge no podían ocultarse. Kate había dejado en blanco a los Sussex y el saludo de William fue frío. Harry parecía tenso. El rostro de Meghan mostraba desconcierto", dijo Bowen.