La familia de Vicente Fernández está feliz porque el artista salió el miércoles de terapia intensiva después de dos meses de incertidumbre y angustia, tras un accidente que sufrió en su rancho. El cantante de rancheras fue enviado a una habitación individual del Hospital Country de Guadalajara, en donde aún mantiene respiración asistida.

Sin embargo, y pese a lo alentadoras que pueden ser las últimas noticias, nadie podría garantizar hoy que, por el tiempo que le quede de vida a Vicente Fernández, vuelva a tener una existencia independiente o cercana a la que tenía hasta el 6 de agosto pasado. 

Su grave condición de salud quedó en evidencia. Sin movilidad de sus cuatro extremidades, conectado a un respirador artificial, impedido de recibir alimentos directamente, sino que a través de una sonda estomacal, y lejos de una evolución sostenida de recuperación, el cuadro clínico del artista es de una complejidad notoria.

f768x400-1877_45780_5539.jpg

¿Podrá caminar sin ayuda?

El impacto que ha sufrido el organismo de Vicente Fernández a lo largo de los más de dos meses de hospitalización es tremendo. La atrofia muscular, la pérdida de su masa y el deterioro óseo que sufre cualquier persona cuyas extremidades están inmóviles, traen por lo general consecuencias irreversibles. En el octogenario artista, el daño pudo haber llegado ya a un punto sin retorno

Si bien los informes médicos han sido reiterados en cuanto a que al cantante se le ha hecho una terapia física de rehabilitación desde los primeros días, la coincidencia de los reportes es enfática al afirmar que su condición es estacionaria, o sea sin progresos manifiestos, y que no hay avances en su condición de movilidad.

El pronóstico de que vuelva a caminar por sus propios medios, es decir, sin ayuda o apoyo, hoy se aleja -lamentablemente- de cualquier escenario real. Más aún luego de conocerse que padece el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad que ataca el sistema nervioso y que agrega dificultades al tratamiento basal del paciente.

Es muy probable que si Vicente Fernández no queda postrado para siempre, nunca lo volvamos a ver caminar con pasos seguros, o estando incluso de pie, sin la compañía de un bastón o un andador; como también que, para movilizarse a distancias medias, deba utilizar una silla de ruedas.

f768x1-1879_2006_4525.jpg

¿Respirador de por vida?

Su prolongada hospitalización en la Unidad de Terapia Intensiva se debió a que no presentaba autonomía para respirar. Depende de una máquina para oxigenarse, pues su feble musculatura de diafragma e intercostal no es capaz de soportar un esfuerzo continuo para inhalar y exhalar

No hay que olvidar que el cantante llegó de urgencia producto de una caída accidental y de un compromiso a nivel de columna cervical. Los médicos y la familia nunca han querido precisar si sus problemas respiratorios son una derivada del golpe que sufrió o más bien de una falla multisistémica. Lo concreto es que desde que salió del post operatorio, nunca más pudo respirar por su propia cuenta.

El problema respiratorio del Vicente Fernández no ha tenido solución clínica porque médicamente ya no se puede hacer más; solo basta esperar que la rehabilitación pulmonar avance, cosa que no ha sucedido. 

f768x400-1881_45784_5142.jpg

La incógnita del lenguaje

Los informes del equipo médico del hospital Country 2000 de Guadalajara especificaron rápidamente que Vicente Fernández se estaba comunicando visualmente con la familia y con los auxiliares y facultativos. Esta ha sido la mejor señal que se ha tenido en cuanto a recuperación o descarte de un agudo daño cerebral.

El movimiento ocular les ratificó a los médicos que el artista tiene conciencia de lo que está pasando, así como también ciertos movimientos de su cabeza para afirmar o negar. Conjeturar que Vicente Fernández pudo haber sufrido un trastorno cognitivo, a partir de la información oficial que se ha entregado, sería completamente irresponsable

La verdadera dimensión de alguna alteración del lenguaje se podrá empezar a evaluar cuando se le saque el aparato invasivo que ocupa sus vías respiratorias. Una vez que se le pueda analizar rigurosamente su función para recordar y procesar información, que incluyen áreas como el habla o la memoria, se verá si hubo también un daño neurológico a este nivel. El resto es especulación.

f768x400-1878_45781_5038.jpg

Cambio alimenticio total

Este último ítem está integrado a los anteriores, pero reviste importancia sobre todo en los cuidados más domésticos, si es que puede retornar en algún momento a su casa. Desde que ingresó al hospital, Vicente Fernández recibió los primeros días alimentación parenteral (nutrientes vía sonda insertada a la vena), para un par de semanas después cambiar a una enteral (sonda conectada directamente al estómago).

No ingiere alimentos sólidos desde hace más de dos meses porque debido a la intervención de las vías respiratorias, su aparato digestivo no es capaz de absorber o tolerar los alimentos vía oral. ¿Cuánto tiempo puede resistir así? El equipo médico no se ha referido a esta variable, como tampoco a si Vicente Fernández ha perdido mucho peso estos últimos meses.

Especialistas han dicho que una vez recuperada la independencia respiratoria, se le tendrá que someter a un examen para evaluar si su aparato digestivo resiste una deglución frecuente de alimentos sólidos, o si de aquí en adelante la alimentación será sobre la base de nutrientes líquidos. El consumo, por cierto, no podrá ser el mismo en cantidad, asumiendo que un cambio drástico de dieta puede traer desequilibrios orgánicos y/o alteraciones en el comportamiento.

Por de pronto, Vicente Fernández sigue estable dentro de su gravedad, a la espera de superar esta fase terapéutica, para ingresar a otra, igualmente compleja y dolorosa.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña